Archivo Mensual: febrero 2017

Internet, youtube y medios

La progresiva expansión de las nuevas tecnologías ha cambiado de forma radical los hábitos de comportamiento de los humanos en el mundo occidental. Así, las posibilidades que ofrecen las tecnologías audiovisuales en la actualidad han dibujado un mapa distinto en el que, por ejemplo, un ciudadano anónimo puede pasar al absoluto estrellato mediático merced a colgar vídeos propios en la Red.

La corriente de los llamados “youtubers” es una de las opciones de consumo audiovisual que el ser cibernético de estos días tiene. Se trata, por lo general, de seres de un perfil frívolo, poco cultivado y con tendencia a poner de manifiesto su estupidez, lo que, en un mundo global intoxicado en lo que al criterio para distinguir la basura de lo meritorio, supone un éxito rotundo.

No obstante, en Internet también hay espacio para que cuelguen sus vídeos gente que exhibe sus habilidades para ayudar a otros a aprender; así, hay cursos virtuales para aprender a cocinar, para adentrarse en el manejo de idiomas desconocidos, para esforzarse en tocar un instrumento, para seguir tutoriales de apoyo a una disciplina ajena…

La expansión de los teléfonos móviles, convertidos ya prácticamente en ordenadores diminutos, ha restringido la libertad de acción del ciudadano. Resulta muy complicado hacer una escapada o acudir a un evento sin que luego la Red registre lo que ha ocurrido, ya sea porque lo ha colgado el afectado o porque un testigo ha dado registro, pero que parece éste el medio de actuación dado por las autoridades, porque en todo evento o suceso, hay un móvil grabando la escena, como la que desgraciadamente se dio en Alicante en la que un hombre murió al intentar entrar en su casa por la ventana en un tercero o un cuarto piso, cosa que se hubiera solucionado si hubiera llamado a un cerrajero Alicante, pero ese no es el caso, la situación, tristemente, fue grabada por un vecino que se encontraba enfrente y subida a los medios digitales de los diarios impresos..

La lectura en papel va poco a poco cediendo terreno, ya que la ola de la cultura audiovisual y cibernética va bañando a las nuevas generaciones, adaptadas y desarrolladas casi exclusivamente en este escenario. En este tiempo, parece incluso difícil pasar más de dos horas sin mirar el celular, por lo que mantener la concentración al cien por cien al acudir al cine, a una cena o a un evento deportivo y cultural es algo casi imposible.