¿Cómo era el primer teléfono móvil?

Hoy prácticamente todo el mundo tiene un teléfono móvil. Es más, la vida sin él es casi inconcebible, y lo es porque se usa para llamar, para mandar mensajes, gestionar la agenda, buscar información, escuchar la radio y hasta ver películas. Tiene apenas treinta años y ya es casi parte de nuestra persona.

Pero solo los más mayores recuerdan aquellos primeros móviles, que, por cierto, en poco o en nada se parecen a los actuales. ¿Cuál fue el primer móvil de la historia? Motorola fue la compañía pionera en este sentido. Su modelo se llamaba Dyna TAC 8000X y salía al mercado a principios de 1984.

Desde luego era móvil, pero no precisamente de bolsillo. Pesaba caso 800 gramos y sus medidas hoy horrorizarían a cualquiera: 33 X 4,45 X 8,9 cm. En cuanto a sus prestaciones, nada que ver con las de los dispositivos móviles de ahora: una batería que debía recargarse en un enorme maletín y que tardaba 10 horas en hacerlo, autonomía para hablar durante media hora y, por supuesto, era un teléfono… sin más, no cabía la posibilidad de enviar ningún tipo de mensaje. Y otra curiosidad: tenía antena.

Por supuesto, el precio era absolutamente prohibitivo, solo para los bolsillos más saneados: casi 4.000 dólares de los de hace 30 años. A pesar de ello tuvo un éxito arrollador y se vendieron más de 300.00 unidades en un año. Incluso había listas de espera para hacer con uno de estos “innovadores” aparatos.

Hoy nadie podría imaginarse hablar con semejante artefacto, pero en su momento representó toda una revolución y, de hecho, fue el principio de una carrera vertiginosa que aún no ha parado. Con el paso de los años los móviles perdieron peso y volumen, ganaron autonomía y prestaciones, se convirtieron en aparatos destinados no solo a comunicarse verbalmente, sino también por escrito y así hasta llegar a lo que son hoy, verdaderos ordenadores en miniatura.