La invención del grafeno

La invención del grafeno ha sido uno de los inventos más importantes de nuestra era, debido a que el mismo seguramente de un vuelco a nuestro estilo de vida, con el objetivo de hacer todo más sencillo y conseguir avanzar en la ciencia de una manera mucho más sencilla.

Historia del grafeno

A pesar de que el grafeno parece un invento de hace poco tiempo, tenemos que decir que el mismo fue descubierto por primera vez en 1907 por Acheson. El mismo en sí no se descubrió, pero si que se dio la base y descripción de este nuevo derivado del carbono.

Hasta 1962 la palabra grafeno no se incluyó en el vocabulario de los científicos. A partir de este momento, esta palabra pasó a referirse al grafito exfoliado, lo que quiere decir que a partir de esta fecha el grafeno comenzó a tomar fuerza.

Hasta 1975 no se produjo un poco de grafeno.

Pero la verdadera evolución del grafeno no llegó hasta 2004, donde se mostró la descripción de este nuevo material. De esta manera, al siguiente año, es decir en 2005 Novoselov junto a otros científicos comenzaron a crear grafeno de manera más económica, a partir de la conocida cinta adhesiva. Esto permite crear hojas de grafeno de un solo átomo.

Tras esto en 2010 se dio el premio nobel a Geim A. y Novoselov por sus descubrimientos en la materia. Esto hizo que más investigadores comenzaron a investigar sobre el grafeno, con el único objetivo puesto en abaratar sus costes y por ello conseguir producir esta materia a un precio mucho más barato.

En 2015 varias investigaciones dan con la cable para comenzar a fabricar grafeno a un precio mucho más reducido, lo cual se traduce en que dejan la puerta abierta a poder fabricar miles de cosa con este material, el cual no solo es mucho más ligero y resistente que los materiales actuales, sino que además permite transmitir mucho mejor la energía entre otros muchos beneficios.